UNA INTERPRETACIÓN DE TEXTO, ANTECEDENTES

23 Dec

Previo pago adquirí un libro titulado «Disputar la democracia. Política para tiempos de crisis» de un eminente ciudadano al parecer muy mediático que se llama Pablo Iglesias del que ignoro si tiene algún parentesco con el ancestral fundador de U.G.T. y P.S.O.E. Aquel que aceptaba las Instituciones si convenían a sus intereses porque si no las atacaría. Pero basta de preámbulos y vamos el libro.

 

¿Si lo leí? No. Comencé por el prólogo que está escrito nada menos que por Alexis Tsipras, el Pablo Iglesias del partido comunista griego.

 

Y a ese prólogo quiero referirme. El prólogo lleva un título que es ni mas ni menos «Ha llegado el momento de cambiar el mundo» y a lo largo de dos páginas y media condensa su ¿idea? ¿slogan planfletario? “Nosotros, dice: formamos parte de las fuerzas que luchan por la justicia, la dignidad, y la vida”… “Defender la democracia”, es un objetivo irrenunciable entre otros varios.

 

A quienes la vida generosa y privilegiada, ¡que quede claro! nos ha dado la oportunidad o con nuestro trabajo, el esfuerzo personal, o con nuestro dinero, de conocer in vitro las dictaduras de derechas y de izquierdas no podrán pretender los primeros que secundemos sus estafas electoralistas pero a las segundas que abusando de la indigencia mental se aprovechan de unas democracias decadentes para tomar el poder e instalar las dictaduras férreas del Kim, del Castro, del Indio Evo o de la peronista que presume de Palas Atenea, no abandonan la pretensión de ahogar a la ciudadanía.

 

El griego Tsipras no pronuncia en todo su dicterio ni una sola vez la palabra libertad. Y no nos explica como puede haber democracia sin libertad porque supondría la cuadratura del círculo.

 

Emociona oírlo defender la justicia, la dignidad y la vida. Yo esperaba que nos dijese que los comunistas haciéndonos defensores a ultranza de los derechos humanos, hemos abolido el aborto y la pena de muerte. ¡Eleee moreno!

 

De penas crueles e infamantes ¿preferimos como hace el payaso Kim echar a los condenados a perros hambrientos a colgarlos como “los civilizados”?

 

Si no fuese porque es triste era para descojonarse de risa. Y estos comunistas pletóricos de odio, resentimiento y con “o enciño”, la guadaña en la mano dominan los medios de periodistas mercenarios, enganchan con un vulgo encabronado con gobiernos de caducos Kerenskys que les están abriendo las puertas del poder.

Grecia va a ser con su democracia a lo Tsipras el modelo de la ruina, miseria y desolación: Porque, libertad, ¿para qué? o como decía Engels “cuando sea posible hablar de libertad, el Estado dejará de existir”

 

Seguiremos interpretando o comentando textos… si nos dejan.