PRIMERA CHARLA EN GESTIONA RADIO

Buen Día Domingo 6 de noviembre de 2011.

A los presentes y potenciales oyentes de LOS DOMINGOS CON DOMINGO, salud, trabajo y que sean y se sientan libres.

Inauguramos hoy esta andadura rompiendo con la frase de aquél iluminado vasco llamado Iñigo de Loyola cuando aconsejaba que en tiempos de tribulación no es bueno hacer mudanza. En estos tiempos de terribles tribulaciones nosotros no hacemos mudanza. Comenzamos a amueblarnos mental y orgánicamente.

 

Y, cuando uno pretende llamar a la puerta de la casa de alguien y este alguien se la abre, se entiende que, entre gentes de buenas costumbres de las que aun vamos quedando algunos, hay que empezar por presentarse.

 

Decir quiénes somos, a qué venimos y a dónde pretendemos ir es lo menos que, de entrada, nos compete hacer hoy.

 

Y debo reiterar lo que expresé cuando en el portal de Internet donde escribo habitualmente y se llama Galicia Digital, me presenté a los lectores. Hoy a nuestros dilectos presentes y potenciales oyentes les debo indicar que soy un viejo que trata de aportar experiencia. Quizá también algo de ciencia, al menos la necesaria para que la experiencia tenga una base algo más que práctica. Quien se dirige a ustedes, considera que se siente una persona universal en el sentido de que se encuentra en su casa, lo mismo en Nueva York que en San Petersburgo, en París que en Buenos Aires o en Roma como en Rio de Xaneiro. Soy europeo, español y gallego. No renuncio a ninguna de tales ciudadanías, ni antepongo o pospongo unas a otras, ni siquiera por razones de conveniencia u oportunismo.

 

Por principio y como profesional libre, soy independiente, es decir, no comprometido con ningún grupo, facción, secta o asociación de cualquier naturaleza de cariz político. Ahora bien, me siento y vivo como liberal y como ciudadano educado en la cultura y civilización europea occidental, en esa dimensión considero que la Verdad me hace libre y trato de ser coherente, en mi quehacer cotidiano, con tal principio así como todos los demás que nos predica nuestra civilización cristiana con cuya conformidad procuro actuar. Y aunque la regla dice que “por las obras los conoceréis”, a uno, de momento, será por los dichos y los escritos.

 

Con infinito agradecimiento a los oyentes, como los empecé saludando, mi deseo de salud, trabajo y libertad.

 

DECÍMOS HOY

 

Al inaugurar esta emisión radiofónica, invasiva en sus hogares, muy modesta y limitada, de momento, pretendemos cifrar como premisas básicas de nuestros comentarios y definiciones, las siguientes:

a) La primera, emplear siempre y ante todo, la verdad. Nunca un rumor como noticia, ni elevar a categoría el accidente. Jamás un insulto, ni una calumnia. Otra cosa es una opinión expresamente manifestada como tal. Nunca un juicio porque no somos jueces. Pero detestamos, repudiamos y condenamos la mentira sea cualquiera el fin que con élla se persiga. Como a la falaz hipocresía.

b) La segunda, la defensa de la libertad y de los derechos del hombre y del ciudadano en cualquier ámbito en que se sitúe.

c) La tercera, la apología del trabajo. En esta España que, al decir de un docto catedrático de economía, se está caracterizando por ser el reino de la holganza, no existe otra salida de la crisis y de la miseria que el trabajo. Hay que trabajar y dejar de vivir del sudor ajeno. Nos satisface poder afirmar rotundamente que en nuestra vida profesional, próxima ya al medio siglo, no hemos disfrutado nunca de ninguna subvención o ayuda oficial. Este espacio que ustedes están escuchando lo hemos comprado y pagado con nuestro dinero lo que nos da plena independencia de criterio incluso respecto a la cadena cuyas instalaciones estamos usufructuando.

d) La cuarta es la apología de la educación. Necesitamos gente preparada para enfrentarse al reto difícil de la vida en este mundo complejo y hostil. Es consecuencia y causa, a la vez, de la obligación de trabajar. Es imprescindible educar a la juventud en y para el trabajo. No olvidemos la frase bíblica según la cual “lucha es la vida del hombre sobre la tierra”.

e) La quinta pretensión que nos preocupa es la defensa de los valores que históricamente han integrado la cultura occidental ya que en estos tiempos esta cultura por la, en nuestra opinión, inepcia, inanidad e indigencia mental y cultural de algunos dirigentes occidentales,-y no hay que salir muy lejos-, está en grave riesgo de ser sustituida y anulada por la cultura islámica que viene invadiendo a Europa desde hace décadas. Pues algún iluminado hispano, parece que ha llegado a lamentar la Reconquista. Juzguen ustedes mismos.

 

En nuestra línea de preocupación por el futuro hispano, independientemente de quien gane las elecciones, si es que por fin se hacen el próximo día veinte, requerimos como exigencia primaria y básica del nuevo gobierno la puesta en práctica, de inmediato, de la “Regeneración democrática de la Nación”.

 

Aparte de otras exigencias que iremos planteando, inicialmente entendemos de primera mano, como exigibles, las siguientes actuaciones:

a) Erradicación total y absoluta de la corrupción en todos los órdenes de la sociedad mediante las vías penales adecuadas.

b) Recreación de una democracia real mediante, entre otros, los siguientes pasos:

1) Reforma de la Ley electoral. Si cada persona supone un voto, cada voto, independientemente de la circunscripción en que se deposite, ha de tener idéntico valor. Es inadmisible que, con igual número de votos, un partido de ámbito nacional tenga un número de diputados inferior, sustancialmente, a un partido nacionalista.

2) Ofrecimiento de listas abiertas de candidatos a las urnas. Hay que eliminar esa dictadura partitocrática que obliga a votar necesariamente a quienes, de modo totalmente digital, han sido colocados en las listas electorales sin más criterio que su afinidad con los santones y mandamases.

3) Independencia absoluta del poder judicial. Los jueces y fiscales tienen que ser elegidos por los propios miembros de la carrera. Es fundamental acabar con el cuarto turno y con el engaño de los “juristas de notorio prestigio”. ¿A juicio de quién? Jueces y fiscales solo por oposición.

4) Correlativamente, independencia absoluta de los tres poderes. No hablen de democracia si el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial no son independientes sobre todo éste último, de los otros dos.

5) Recuperación del principio de que las leyes han de ir dirigidas al bien común de los ciudadanos y no en beneficio de castas, grupos o, incluso, por razón de sexo. Así, creemos imprescindible derogar leyes como las del aborto, la de matrimonios homosexuales, de violencia de género, entre otras.

6) Revisión profunda del Código Penal y de la Ley del Menor. Es inadmisible que se facilite la permisión o, incluso, la impunidad con que se viene acunando y meciendo a la delincuencia tanto en vía punitiva como en vía penitenciaria. La farsa doctrinal de la rehabilitación del delincuente (terroristas indultados, pederastas, menores reiterantes, ladrones multireincidentes), supone una restricción de las libertades tanto individuales como colectivas y, por tanto, una grave alteración de la convivencia y del orden público.

7) Dignificación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, tales como Policía Nacional o Guardia Civil y atención puntual hacia ellos tanto en medios materiales como económicos.

8) Dignificación asimismo del Ejército español, tanto en medios materiales como en la afirmación de las competencias y atribuciones que le confiere la Constitución.

9) Exigencia a todos los funcionarios públicos de cualquier naturaleza y dedicación, el normal y eficiente cumplimiento de sus cargos con muy precisa definición de sus derechos y obligaciones. Sin restricciones en sus emolumentos pero con conciencia de que no solo les asisten derechos pues están ahí para servicio de los ciudadanos que les pagan.

10) Regulación del derecho de huelga y establecimiento claro de la independencia sindical tanto ideológica como económica. Tanto los Sindicatos, como la Patronal, como los Partidos Políticos deben sostenerse y mantenerse solo con las cuotas de los afiliados.

11) En materia económica, cáncer actual de la vida española, con cinco millones de parados y lo que vendrá, resulta imprescindible no ahogar a la banca con deuda pública a fin de que dicha institución pueda ejercer su función básica de ser “mercaderes de dinero” y así, poder otorgar préstamos a emprendedores que puedan contratar empleados eficientes y solventes, es decir, gentes que trabajen, lo hagan bien y sean justamente remunerados. Que no se asfixie a quien produce riqueza con impuestos. Y que se penalice el despilfarro y mal uso de los dineros públicos.

 

Como estas cuestiones son más amplias, seguiremos en próximas charlas señalando otras necesidades que entendemos ineludibles para poder hablar de verdad de una democracia real.

 

No podemos omitir los dramas nacionalistas, los problemas que ocasionan los partidos políticos especialmente por la proverbial ignorancia e incultura, además de la falta de preparación de la mayor parte de la clase política que parece haberse convertido en refugio, salvo honorabilísimas excepciones, de lo peor de cada casa. Esa formación, preparación, corrupción y ausencia total del interés público, con solo sus propias miras, en su global actividad, hace inadmisible hacer la “carrera de político” dentro de un partido y vivir lucrándose del pueblo, sin más ciencia y experiencia que la que pueden obtener en la escuela de basura en que se han convertido varios de ellos.

Igualmente habremos de referirnos a ETA, a la Iglesia, incluso a otras Instituciones.

Dedicaremos comentarios a determinados libros, generalmente instructivos, cine, revistas y demás temas de interés general.

Esperemos que todo se andará.

 

ESCRIBÍAMOS AYER

 

Como siguiente apartado de nuestro primer programa vamos a ofrecerles unos ejemplos de temas que iremos tratando en las semanas sucesivas, salvo que ustedes nos manifiesten su contrariedad.

Hoy, como muchos más días, por ser básico para nosotros y entendemos que para el conocimiento general, vamos a comentarles algo de lo que hemos publicado en su día (mayo de 2010), sobre derechos humanos.

 

DERECHOS HUMANOS. UNAS CONSIDERACIONES INICIALES

 

En la vida práctica se utilizan o emplean con una facilidad tan rayana en la frivolidad, cuando no en la manipulación o, lo que es peor, en el fraude, términos tan precisos, concretos y representativos como Democracia, Estado de Derecho, Solidaridad, Progreso, Paz, Libertad o, enfin, Derechos Humanos.

 

En la vía legal bastaría con leer el Preámbulo de la Constitución de 1978 para darnos idea del desideratum que redactaron aquellos próceres para caer en la cuenta de que, si no se llegaba a los principios de La Pepa, o sea de la Constitución de 1812 de Cádiz, si se tuviesen en cuenta los que recoge la hasta ahora,-aunque parece que por poco tiempo-, actualmente vigente, podríamos sentirnos libres en una Nación libre. Basta con leer el artículo 2 del texto, según el cual: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”…, refiriéndose luego a la solidaridad entre todas las nacionalidades y regiones de aquélla.

 

En efecto, para los no iniciados, el Preámbulo de la Constitución dice que “la Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:

-Garantizar la convivencia democrática, dentro de la Constitución, de las leyes conforme a un orden económico y social justo.

-Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la Ley como expresión de la voluntad popular.

-Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.

-Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.

-Establecer una sociedad democrática avanzada y colaborar en el establecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la tierra”.

 

Hasta aquí el texto de Preámbulo de la llamada, de momento y, repito, parece que por poco tiempo, la Constitución española.

 

En nuestra defensa de la libertad individual y sin pretensiones dogmáticas, ni doctrinales, que para eso debieran estar los Catedráticos y Profesores del Derecho aunque oyendo a algunos más parece tratarse de menestrales yunteros a los que parece, en feliz expresión del Doctor Vidal, les dieron la cátedra por haberles tocado la rifa en una tómbola, vamos a tratar de aclarar el significado de tales enunciados y del modo en que se procede a su aplicación práctica.

 

Ya conocemos la doctrina jurisprudencial de que los Preámbulos no son normativa legal pero no se nos negará que los Preámbulos, a falta de Exposición de Motivos, son los principios en los que pretende basarse y desarrollar el legislador a lo largo del texto legal.

 

Y dado que, en algunas ocasiones, hemos tocado ya casi todos los temas a que se refiere el manido preámbulo, sin reiterar algunas consideraciones sobre todos ellos, me cumple hacer un estudio más profundo,-con las naturales limitaciones a que he hecho mención-, del prostituido,-como se verá-, tema de los “Derechos Humanos” ahora que se cumplen treinta años de mi actuación profesional como primer abogado español que lo hacía, ante la Comisión Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo.

 

No me voy a referir ahora al tema concreto de mi actuación pues será objeto de otro comentario y algo más, si no al concepto general de los derechos humanos que son o debieran ser denominados, como ya lo han sido históricamente, Derechos Fundamentales del Hombre y del Individuo o de la Persona Humana y del Individuo.

 

Dicho cuanto antecede no hay que olvidar la primera cuestión que hay que tener en cuenta: no se puede dar una situación de ejercicio de los derechos humanos sin que exista un régimen político democrático y de libertades. Si no existe democracia, libertades individuales y públicas y, como consecuencia, un Estado de Derecho, no se puede pensar en la exigencia ni en la existencia de derechos humanos.

 

Es incuestionable la ausencia absoluta y permanente de derechos humanos en países como Corea del Norte, China, Myanmar, Vietnam, Cuba, Venezuela, Bolivia, Zimbabwe, Irán y casi todos los países africanos y los islámicos. Es decir, las dictaduras comunistas, y todos los países teocráticos, pugnan con la existencia de derechos humanos.

 

Aun en países pseudo democráticos como Rusia, México y las repúblicas no islámicas orientales desgajadas de la antigua URSS, es muy dudosa la posibilidad del ejercicio de los derechos humanos.

 

Y eso es debido a que no son países efectivamente democráticos, donde la corrupción emponzoña la masa social y no permite la libertad del individuo. Las mafias, las sectas, las castas políticas o económicas impiden al pueblo el ejercicio de sus derechos civiles y si el individuo no es libre para actuar dentro de la Ley, justa y precisa, no puede ser sujeto de derechos.

 

Estas observaciones nos llevan de la mano a que, a fin de adaptarse a las circunstancias, los países que presumen de defender y apoyar los derechos humanos presumen también de su aplicación pero únicamente con diversos beneficios a los delincuentes. En este aspecto es vergonzoso, indignante e insolente, el trato de favor dado a los terroristas en España. Degradante para los ciudadanos y, especialmente para las víctimas del terrorismo y sus familiares.

 

Los derechos humanos no pueden, ni deben ser ni son, por supuesto, privilegios del delincuente. Son derechos de todos y cada uno de los ciudadanos desde el momento de la concepción hasta el del óbito natural. Y que esto es así lo iremos viendo al ir analizando los textos legales desde la Declaración de Derechos del Buen Estado de Virginia de 1776 hasta el Tratado de Roma de 1950 y Protocolos posteriores.

 

La constante es elecciones libres y democráticas y que los representantes del pueblo, así elegidos, constituyan los poderes legislativo y ejecutivo, separados y distintos del judicial.

 

Gobierno del pueblo con el pueblo y para el pueblo.

EPILOGO

 

Para concluir este primer contacto con ustedes, deseamos manifestarles que no pretendemos ser exclusivistas ni monopolizadores de este programa.

 

Ansiamos la participación de los oyentes y, por ello, les iremos diciendo en breve, como nos podemos comunicar directamente aunque creemos poder adelantarles que pueden dirigirse al siguiente correo:”domingo(ª)el colordeviajar.es”. En todo caso estamos localizados en los “www. goasrico.com” ó “galiciadigital.com”.

 

Además esperamos tener aquí voces autorizadas de distintos y variados órdenes de la sociedad para que comenten las diversas vicisitudes que puedan acaecer en sus respectivas esferas de actuación y puedan ser de interés para ustedes.

 

Y finalmente, como premio a su fidelidad, nuestro despacho profesional, a la primera consulta que nos llegue de nuestros oyentes, dará respuesta gratuita a través de estos micrófonos o personal si así lo deseare el consultante.

Muy buenos días. Muchas gracias por su atención y hasta el próximo domingo dia trece del corriente a las doce horas, cuarenta minutos. Salud, trabajo y libertad.

 

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